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Translation for you.

jueves, 24 de julio de 2014

Drugs. My real drugs.

"Dale una más al porro, me decían". Y yo lo hacía sin ningún tipo de oposición. Tenia miedo, pero más le tenía a la cruda realidad. Alcohol y drogas; drogas y alcohol. Mi vida se vio envuelta en un halo de dolor y pesimismo mientras que lo único que yo buscaba era huir y disfrutar un poco más de los que probablemente fueran los últimos momentos de mi vida antes de una inequívoca crisis de locura y ansiedad. 
Mi cabeza daba vueltas, o al menos eso me parecía. Todo era más bonito con un poco de "maría" en el cuerpo. Más grande, más aumentado, más estrambótico, exuberante, exagerado...
Me siento como los alcohólicos que acudían a altas horas de la noche a olvidar y que yo tanto desaprobaba. Unos borrachos, como mi padre, al que nunca entendí, y que ahora me veo como él, sin salida y sin ganas de vivir más.
Dos son las veces que he besado el cielo ya, o el infierno, como mi familia dice que haré, por ser diferente, por ser tan frío y negro...no creyente en eso que llaman religión. Dos son las veces que he saboreado el dulce suicidio que no tengo valor de alcanzar. La muerte es dulce y terrible. Me propongo cambiar para poder vivir más. A un adolescente como yo muchas experiencias le quedan por vivir. Quiero pero no puedo. Mi cabeza quiere seguir pero mi corazón pide un descanso y huir a donde no le hagan más daño. Muchas son las cosas que velan por mi fin. La parte física se rinde, solo adelgazo. El insomnio se hace pesaroso e insufrible. Puede que hasta esté esperando otra entrada al hospital para despedirme.
Creo que me estoy volviendo loco, y las drogas me ayudan a desconectar de esta manera. ¿Alguien me entiende? ¿Alguien comprende a dónde me puede llevar? ¿Alguien sabe lo que pienso?
Ahora mismo me encuentro en mitad de la calle, tumbado. Tengo frío, creo que llueve, y cuando las pocas ganas de vivir se hace más intensas que las ganas de ponerse a salvo después de estar drogado, tirado por ahí, aparentemente solo, debe representar lo vacía que puede llegar a sentirse una persona. Pido piedad para que esta pesadilla se acabe ya, por favor...

[...]

Pero, oh, llega ella. La soledad desaparece. Tu ángel de la guarda. Tu niña. La que siempre te salva, de la que estaba totalmente enamorado. Loco de amor. Por la que, sin duda, haría cualquier cosa. Y vuelve a ayudarme, otra vez, a levantarme, calentando mi acigado corazón, diluviando...Lloro como un niño, en sus piernas, sin movernos de la calzada, y corriendo el riesgo de ser atropellados, sin miedo a morir. Acaricia mi pelo, mi cara, me da los cariños que necesito para sonreír, para sentirme querido. Entonces susurro que la amo y me desmayo.

[...]

Y lo primero que veo al despertar de nuevo en la cama blanca es su sonrisa. Su maravillosa sonrisa. Me aprieta la mano débilmente emocionada. Entonces se acerca a mi y me susurra: "Te necesito". Solo y simplemente eso. Y me doy cuenta de que ella es la única razón para la que quiero seguir luchando. Mi droga. Mi verdadera droga.



domingo, 13 de julio de 2014

Strength

Me satisface esta situación de bienestar de la que llevo disfrutando varios meses, con altibajos, pero al fin y al cabo, feliz. Me siento orgullosa de mi misma por no haber tomado la decisión drástica de terminar con mi vida. La esperanza que lleva sobreviviendo en mi corazón pero que nunca se ha apagado ahora brilla más que nunca. Soy feliz, me siento feliz y sobre todo, fuerte e independiente. Una gran sensación que me llena, y mucho. Que me hace sonreír, estar de buen humor y mejorar mis habilidades sociales sobre todo, algo que para mi es muy importante.

A menudo me paro a reflexionar sobre lo sucedido en los últimos tiempos. Es algo genial poder saber quizá cuales han sido tus errores o lo que deberías cambiar para ser mejor. Todo lo que me pasa por la mente es paz y tranquilidad. Me siento bien conmigo misma. Por una vez, tengo seguridad en que puedo con todo lo que se me ponga delante.

Como se suele decir, pasado pisado. Así está el mío. Los buenos recuerdos abundan en mi cabeza. Me hacen sonreír, me hacen ser mejor. Me dan fuerza, que es lo mejor. Y fuerza para poder ayudar a mis amigos, que para mi es lo más importante. Hacerlo hace que me sienta bien... y como siempre, voy a por todas.